"Lo primero es reconocer cuando nos levantamos que estamos vivos, la vida es un regalo maravilloso".
"No hay nada que podamos hacer para cambiar el pasado. Y el futuro no ha llegado. Una clave importante es vivir el presente, aquí y ahora"
Si todos desarrolláramos la capacidad de aprender de los errores que hemos cometido, si lográsemos sacar algo positivo de ello, generaríamos un mayor aprendizaje, alcanzaríamos una mayor madurez y fortaleza para afrontar la vida con todas las cosas inesperadas que suceden.
Creo que la mejor manera de aprender de los errores es reconocer, aceptar, asumir que hemos cometido un error, lo que no significa perder ni la dignidad, ni el respeto, ni la autoridad frente a los demás. Al contrario. No hay nada que nos haga respetar más a una persona que el que sea capaz de admitir que se equivocó.
También hemos de estar dispuestos a corregir ese error. Para suavizar las heridas emocionales que hayamos podido causar a otras personas con nuestras actitudes o con nuestros comportamientos equivocados. Con el tiempo ello se convertirá en parte de la experiencia que nos ayudará a convertirnos en mejores seres humanos.
Hay que tener voluntad. Ese motor interno que nos motiva a hacer las cosas con las que nos comprometemos. Pero tiene que ir de la mano de la disciplina. Hay que tener una cierta disciplina para ser constante, porque no puedo ser constante si no he definido en qué tiempo, de qué manera, en qué términos.
Lo primero es plantearse una meta y después he de plantearme la disciplina, cuál es el plan. Los pasos necesarios para elaborar esa pequeña rutina que me va a ayudar a tener la voluntad y la constancia para conseguirlo.
Por supuesto no somos para nada constantes en aquello que no deseamos verdaderamente, por lo que tiene que haber una automotivación, un deseo porque va a generar un beneficio, ya sea personal o colectivo.
Maytte Sepulveda
Lunapic Photo Editing